Los niños descubren de forma lúdica la música y los bailes latinoamericanos como la salsa y el merengue. Aprendemos pasos sencillos y pequeñas coreografías, combinados con juegos de ritmo y mucho movimiento. Conceptos básicos de ballet adaptados a los niños, como la postura, la posición de brazos y pies o el equilibrio, favorecen una postura corporal sana y hacen el movimiento más elegante.

El curso fortalece la coordinación, el sentido del ritmo, la creatividad y la confianza en uno mismo y, sobre todo, ¡es divertido!